.Orquesta Sinfónica Nacional
.Director: maestro Emmanuel Siffert
.Solistas: Jaquelina Livieri y Esteban
Calderón
.Palacio Libertad, Auditorio Nacional,
18 de septiembre, hora 20.
En su
presentación en homenaje al maestro Pedro Ignacio Calderón, la Orquesta
Sinfónica Nacional abordó obras de diferentes postulaciones estilísticas en un
inusual programa.
La
primera de ellas fue Estallido Lunar
de David Gompper, pianista, director
de orquesta y compositor de muy extensa y destacada actividad internacional,
que, dentro del sistema tonal, se desarrolla en una sucesión de atmósferas
sonoras, en un gran orgánico orquestal, con instrumentos en registros poco
usuales y en citas de otras obras (como el Claro
de Luna de Debussy).En un contexto de pasajes no funcionales formalmente
sino desarrollados en función puramente expresiva, nos lleva a una frontera del
sistema tonal. Ante esta obra y Estallido
Solar, (disponible en Youtube con la dirección del maestro Siffert con la
Royal Philarmonic Orchestra) que forma parte de un tríptico integrado además
por Estallido Estelar, es imposible
no recordar la Suite los planetas, de
Gustave Holst, que responde a un lineamiento de base similar en cuando a la
creación de atmósferas vinculadas a la exploración tímbrica en un todo de gran
precisión formal.
Le
siguió en el orden del programa Imagen-Tiempo,
de la compositora Eva García Fernández, ganadora
del primer premio del Concurso de Compositoras Latinoamericanas de Sao Paulo,
según la completa referencia de la página web del Palacio Libertad, es una
“búsqueda y experimentación en relación al tiempo, que parte del concepto
imagen-tiempo de Gilles Deleuze”.
En lo
musical, son reconocibles distintas métricas y ritmos folklóricos, como la
chacarera, o timbres, como el del bombo, en una textura rítmicamente compleja
en cada sección de la orquesta, con un potente resultado sonoro, de voces
instrumentales destacadas y de gran intensidad.
La interpretación
fue el estreno argentino de esta obra.
A subtle chain, (Una cadena sutil) de Alex Mante, también en estreno
internacional es una serie de cinco canciones sobre poemas del filósofo
trascendentalista Ralph Waldo Emerson,
que fue estrenada en abril de 2024 Théâtre des Champs-Elysées.
Se trata
de cinco canciones de hondo significado filosófico en las cuales resultó
evidente el dominio de todo el registro vocal de Jaquelina Livieri, ya que la primera de las canciones (Brahma)
comienza en lo más grave de su registro dentro de exigencias dinámicas que
llevan su línea de canto tanto a registros agudos con notas prolongadas como a
un cambio de intensidades. Las bellísimas letras de los poemas se traducen en
las inflexiones de un canto que connota una intimidad reflexiva en determinados
lugares un énfasis en otros.
La
segunda parte dio comienzo con la interpretación solista del destacado
bandoneonista Esteban Calderón de Adios Nonino, de Astor Piazzolla, acompañado por la orquesta, en lo que fue una excelente
versión de una de las obras más representativas de Astor Piazzola
La consagración de la primavera (1913)
de Igor Stravinsky (1882-1971) cerró
el programa.
Obra
capital en la historia de la música, uno de los pocos casos de originalidad
absoluta, las oportunidades de poder escucharla en vivo son realmente valiosas
por sí mismas.
Es
destacable tanto el gran orgánico que requiere como el uso –puntual y
exhaustivo- que el compositor hace de cada elemento en un contexto en el cual,
el permanente cambio rítmico, diferente en cada sección, la absoluta precisión y
una dinámica que debe ser pareja en toda la orquesta significan.
El
solista de fagot nos introdujo en ese mundo, tan extraño como salvaje, dando a
la frase del solo inicial en el registro agudo (do 5) del instrumento en modo
hipodórico. El motivo es tomado de una canción lituana y pronto, al sumarse los
otros timbres en la construcción inicial del primer clima, pensamos que muchas
otras intervenciones tienen orígenes similares, se basan en escalas
pentatónicas –por ejemplo en las flautas- o en modos como el eólico.
Luego
del episodio inicial, la entrada del corno con do sostenido/re choca con el do
natural del fagot. Se establece así la polirritmia.
Las
entradas son tantas, tan próximas y tan netas, en diferentes ritmos, que es
imposible indicarlas a todas, por lo cual la preparación anterior al concierto
es esencial en la interpretación, ya que parte de la base de que cada
instrumentista tiene bien en claro cuándo y cómo debe intervenir, le sea ello
indicado o no.
Ello a
modo de ejemplo y de indicador de lo compleja que es la interpretación de la
obra en cada sección. En una parte, con los clarinetes intervienen en la octava
bajo el extenso trino de la flauta, un pasaje, como los demás, muy difícil, la experiencia en vivo permite apreciar como
las flautas se alteran en el trino, demás está decir la precisión que ello
requiere. (adjunto al pie de este comentario el trabajó que dedique en 2013 en
oportunidad de cumplirse el centenario de esta obra)
La
sorpresa en particular para mí fue que las tubas wagnerianas intervienen, en un
pasaje con los cornos. Podríamos decir que a Stravinsky no le quedó nada en el
tintero por experimentar y por explotar.
Mientras
salíamos, aun con dentro de la fuerte impresión recibida por semejante
repertorio, tuvimos la oportunidad de saludar al maestro Daniel Robuschi,
concertino de la orquesta, quien señaló, al comentarle la complejidad de todo
el programa y de la Consagración de la Primavera en especial, que había sido posible abordarlo de ese modo por tratarse
el maestro Siffert de un excelente director, y agregamos que del gran nivel de
la orquesta
Ello se
evidenció, por ejemplo, en los distintos modos de marcar, según si se trataba
de un solo o de intervenciones por secciones de la orquesta.
En
resumen, el maestro Calderón tuvo un homenaje acorde a su envergadura musical,
y a su gran dominio tato del repertorio como de la orquesta que por tanto
tiempo dirigió.
https://criticosmusicales.com/00010101Articulos/20130601BalestenaConsagracion.html
Eduardo
Balestena







